
Como mucho de los lectores ya sabrán, este blog ha sido fruto de un trabajo que debía de llevar a cabo durante este curso, y como todo, ya ha llegado a su fin con este último post que ahora presento. Ha sido una aventura diferente y entretenida en la que cada uno de los lectores ha colaborado, amenizándola y aportando nuevas ideas; es por ello por lo que quería dar las gracias a todos tal como en su momento lo hizo coca cola: a los gordos, a los flacos, a los altos, a los bajos, a los que ríen, a los optimistas, a los pesimistas, a los que juegan, a las familias, a los reyes, a los magos, a los responsables, a los comprometidos, a los náufragos, a los de allí, a los que trabajan, a los de aquí, a los románticos, a los que te quieren, a los que no te quieren, a los que te quieren mucho, a los que te quieren poco, a los bronceados, a los supersticiosos, a los originales, a los calculadores, a los sencillos, a los que leen, a los que escriben, a los astronautas, a los payasos, a los que viven solos, a los que viven juntos, a los que se enrollan, a los que besan, a los primeros, a los últimos, a los hombres, a los precavidos, a ella, a los músicos, a los transparentes, a los que disfrutan, a los fuertes, a los que se superan, a los que participan, a los que viven, a los que suman, a los que no se callan, a nosotros, a todos.
Volviendo al mundo real y al tema que nos ocupa, querría concluir diciendo que el fin de la expo aportará seguro grandes beneficios que aún esperamos ver los aragoneses. Pero hasta que el recinto no vuelva a abrir sus puertas, no hay nada que decir al respecto, pues lo único que queda es esperar. A continuación os dejo la dirección de un vídeo sobre la expo que espero que os guste:
http://es.youtube.com/watch?v=4lYgyf4o-IIHa sido un placer compartir este trabajo con todos vosotros. Un saludo, Laura (la autora)